lunes, 9 de diciembre de 2013

EL PARTIDO QUE QUEREMOS.-


Por: VOCES TRANSVERSALES

El partido que queremos





  • Hace ya unos cinco años que un grupo de compañeros y compañeras nos reunimos en torno a unas ideas que, después de un año, cristalizaron en un documento que no sólo sigue siendo vigente sino que creemos que fue, en cierta forma, precursor de debates que hoy en día son prioritarios. Un documento completo, concreto, sensato y con una voluntad firme de ser útil a la sociedad y no un mero brindis al sol. Hoy queremos volver a compartirlo con todos y todas.

La crisis está golpeando con dureza al sistema del bienestar y esto está haciendo despertar a una población muy descontenta con las políticas llevadas a cabo por nuestros representantes (partidos políticos) que cada vez se encuentran más alejados del pueblo.
Mientras que, en los albores del siglo XXI la información fluye a tal velocidad y en tal cantidad, que es imposible, para un ciudadano digerirla, los partidos políticos continúan viviendo en el siglo XIX a espaldas del cambio. Líderes perpetuados en el tiempo y alejados de sus militantes, los cuales en su inmensa mayoría solo están para pagar las cuotas, pegar carteles, llenar mítines…, pero que se encuentran incapacitados para hacer llegar a los órganos de decisión sus opiniones e ideas. Donde las asambleas están devaluadas porque las verdaderas decisiones ya han sido tomadas por otras personas, con minorías de opinión defenestradas empobreciendo el debate, etc.
¿Cómo van a oír a la sociedad si las estructuras son incapaces de recoger las ideas de los mismos militantes?
Básicamente un partido político es la unión de personas que con un ideario común aspiran a tener el gobierno (algunos sólo para influir en él) para aplicarlo. Partiendo de esta base se puede decir que son fundamentales para un sistema democrático. Además, debemos añadir la coletilla de “con continuidad en el tiempo”. Pero, ¿qué significa esto en una sociedad tan cambiante?
Cuando en las épocas actuales la mayoría de la ciudadanía tiene una imagen tan negativa de la política es fundamental destacar que sus defectos y limitaciones son mejorables. Si por ejemplo, mañana se juntan cien o doscientas personas y reúnen algunas ideas presentando a otra persona para alcalde, por mucho que quieran ser una plataforma o un colectivo serán, básicamente, un partido político, incluso hay partidos que no se presentan a las elecciones o al menos a algunas citas electorales.-
¿Por qué es importante esto? Los últimos movimientos ciudadanos han derrumbado un mito (del que muchos defendíamos su falsedad desde hace tiempo) y se ha demostrado que a la gente le importa la política, le importa lo que pasa en su ciudad, en su país, en el mundo… De lo que están cansados no es de los partidos políticos, no creemos que estén cansados de un grupo de personas que tienen una idea común y que quieren mejorar la sociedad. De lo que están cansados, y con toda la razón, es del funcionamiento de los partidos políticos actuales, de lo difícil que es participar en ellos,  de sus sistemas participativos con esquemas anticuados, de sus procedimientos confusos, cansados de sentir que es imposible opinar y ser oídos en esas estructuras anquilosadas.
Los partidos deben tener militantes, primero porque un partido sin militantes de base es más manipulable, es el militante de base el que debe fiscalizar el programa, los candidatos, etc… (Otra cosa es que ahora no pase). Además imaginemos un partido sin apenas militantes, unos cuantos se reunirían, elegirían un candidato, cogerían un par de ideas de asociaciones y ganarían unas elecciones, suponemos que esto es lo menos democrático y participativo posible.
Muchos hemos pedido una reforma de la estructura de los partidos, con una participación acorde a este siglo, ahora parece que gracias a estos acontecimientos muchos han abierto los ojos pero no basta con copiar las propuestas, eso sólo parchea el problema.
Por eso queremos aportar algunas ideas para que los partidos políticos den un paso más hacia las estructuras participativas que los ciudadanos reclaman y que si no terminan haciéndose de una forma u otra llevarán a convertir a los partidos en poco más que clubs minoritarios con una sede central donde en época de campaña se contratarán los servicios de una empresa de publicidad y con unas elecciones donde votarán un número cada vez menor de ciudadanos.
Esperamos que compartan y discutan estas ideas e incluso añadiendo muchas más logremos que los partidos terminen por convertirse en lo que realmente una sociedad del siglo XXI demanda:
Propuestas:
1.- Listas abiertas y elección directa en todos los procedimientos orgánicos de los partidos. Deben ser los militantes y no los órganos del partido quienes decidan que militantes deben asistir a conferencias o actos y quienes deben asumir responsabilidades en órganos del partido y las listas abiertas son el procedimiento más transparente y participativo. Esto se extiende también a la elección de las listas a presentar a las citas electorales y a la elección de los dirigentes del partido a todos los niveles. Esto ya implica la potenciación del procedimiento de primarias y que involucran al afiliado y engrasan la maquinaria electoral y da publicidad gratuita de los futuros candidatos ante la ciudadanía.
2.- Con esto los congresos se convierten en verdaderos foros de debate, ya que los secretarios generales de todos los ámbitos y sus equipos ya han sido elegidos por voto directo en todas las agrupaciones de militantes.
3.- Que las personas que ocupen cargos políticos de los partidos tengan ideologías acordes a los partidos que representan, los votantes eligen a sus candidatos por sus ideas e ideología. Los partidos no son una agencia de colocación y las elecciones una prueba de recursos humanos, los valores deben jugar un papel importante en el voto.
4.- Ideología diferenciada. Un compromiso con las ideas que representan es la única forma de que el voto tenga sentido después de depositado en la urna. Un contrato con los votantes siendo fieles a las ideas, los programas y las promesas electorales.
5.- Partidos políticos abiertos a la sociedad, y no sólo intentarlo en las elecciones, esto puede parecer ambiguo, por lo que sugerimos:
5.1.- Actos abiertos y dirigidos al público en general no destinados al mismo grupo de militante, ya que en algunos casos los actos están dirigidos a solo una parte de los militantes.
5.2.- Presencia de los partidos en los foros ciudadanos no para dirigir pero si para oír y opinar.
5.3.- Campañas de afiliación. Un partido con muchos militantes es un partido menos manipulable, más diverso, con más debate y más cercano a tener una visión real de toda la sociedad.
5.4.- Debates sobre actualidad. Perseguir la continuidad adaptándose a la realidad de cada momento. No se puede funcionar mirando las encuestas pero tampoco de espaldas a la sociedad.
5.5.- Fomento real de la participación de las mujeres y los jóvenes y esto se logra principalmente aumentando la cantidad de mujeres y jóvenes que se afilian y participan no repitiendo a los mismos.
6.- Fiscalización del cumplimiento de los programas electorales por parte de los militantes por asambleas. De nada sirve un programa electoral si no se cumple. Todos los cargos públicos, tanto en oposición como en el gobierno y los cargos no electos, deben asistir a estas asambleas a explicar su gestión, su labor y el seguimiento del programa electoral. Si no es posible en instituciones supramunicipales por el procedimiento de las asambleas creando foros de participación reales, efectivos y lo más amplios posibles.
7.- Participación real de los militantes:
7.1.- Potenciación de cuadros para tener numerosas personas preparadas y no depender de determinadas personas y favorecer recambios.
7.2.- Mejor aprovechamiento de las nuevas tecnologías para aumentar la participación.
7.3.- Formación política de calidad a los militantes.
7.4.- Todo el trabajo posible dentro de los partidos debe ser voluntario, primero para eludir posibles conflictos en las contrataciones y segundo por favorecer la participación de todos  los militantes
7.5.- Mejor utilización y aprovechamiento de los recursos humanos de los partidos, un militante tiene mucho que aportar además de pegar carteles o ir en mesas electorales. La única forma de involucrar a todos los ciudadanos en la política es darles participación real.
7.6.- Grupos de trabajo por aéreas. Creación de grupos de debate y trabajo que den un fondo de propuestas, ideas y soluciones a los problemas de la sociedad. De esta forma se podrán aportar ideas todo el tiempo y no sólo para el programa electoral.
7.7.- Las sensibilidades dentro de los partidos deben ser ideológicas, de forma de ver las cosas, no por compromisos.
7.8.- Las sedes de los partidos deben ser lugares de debate, cultura y reunión no simples oficinas.
7.9.- Se deben crear canales directos de comunicación entre los militantes y los cargos políticos. Es por esto también importante que los cargos públicos hagan asambleas periódicas para presentar su gestión y recibir quejas y sugerencias.
8.- Mandatos limitados. No más de dos mandatos seguidos. Los cargos políticos deben volver a reciclarse, a tomar contacto con la realidad.
9.- Sólo un cargo orgánico y uno público, a todos los niveles.
10.- Prohibir la presencia de una persona en más de una lista electoral.
11.- Apoyo a las agrupaciones pequeñas, como forma de aumentar la pluralidad y la participación.
12.- Meritocracia para acceder a los cargos, tanto ideológica, como personal, moral y profesional.
13.- Expulsión de los trásfugas.
14.- Mayor control de la financiación de los partidos.
15.- Transparencia y honestidad: salida de listas y de cargos de aquellos implicados en procesos judiciales. Cierto que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero la tarea política requiere un plus de credibilidad, esto no implica que no pueda volver si se demuestra su inocencia.
16.- Control y mayor limitación de los cargos de confianza y no electos tanto por parte de la administración como por parte de los partidos políticos.
17.- Los candidatos tomaran una parte activa en todos los procesos de las elecciones y estar en contacto con los militantes. No es sensato que un cargo político no sea un militante más en todos los sentidos, un ciudadano más.
18.- Estudios/preparación obligatoria a los candidatos antes de presentarlos por primera vez a unas elecciones.

La autocrítica y el reconocer los errores es una forma de mejorar, aunque parezca que cada vez más esto en política sea una ofensa. Es por eso que hay que buscar todos los días maneras de mejorar el funcionamiento de los partidos. Estas son algunas propuestas pero seguramente habrá muchas más. Si no se buscan y se experimentan seguramente no se encontrarán, algunas habrá que mejorarlas o no funcionarán, pero hay que intentarlo porque ahora mismo, más allá de ideas y propuestas, los partidos políticos no satisfacen las necesidades de participación de la ciudadanía.
VOCES TRANSVERSALES
VEGUEROS S.M.