sábado, 15 de febrero de 2014

BRUJA O HADA MADRINA.-

Ayoze Rodríguez Rodríguez
Miembro del colectivo Voces Transversales

BRUJA O HADA MADRINA

Tiempo llevan las grades superficies de Gran Canaria anhelando la liberación de la apertura comercial de sus establecimientos. Día tras día y año tras año, siguen intentándolo con toda artimaña existente y perseverando en lograr cumplir este objetivo. Y yo me pregunto: ¿acabarán consiguiéndolo? 
En el último año se ha aparecido un hada madrina, cual convertida en alcalde de la capital grancanaria y con un proyecto conocido como Declaración de Zona de Gran Afluencia Turística, pretende conceder a estos colosos comerciales su deseo de poder abrir a su antojo, perjudique a quien perjudique. Pero como pude leer en algunos cuentos cuando era niño, para unos, las hadas madrinas son lo que para otros unas brujas, dependiendo del lado en que se mire o del transcurso del relato.
Lo bueno y con lo que no contaba esta “bruja” es con la masiva oposición a la que se tendría que enfrentar y así entran en el segundo acto de la fábula, los sindicatos, la Cámara de Comercio y las pequeñas y medianas empresas, asumiendo su correspondiente protagonismo opositor con todas las de la ley.
Tampoco deberíamos comenzar el tercer acto sin que entre a escena el personaje del “traidor”. Sí, sí, aquel que se presupone que está del lado de los “débiles” (los trabajadores/as, los pequeños empresarios/as y desempleados/as) y acaba siendo igual de malo que “la bruja”. Una figura que aparece como gran mediadora proponiendo una solución intermedia, que, curiosamente, viene a ser igual que la planteada por el “hada madrina” a las grandes superficies al comienzo del cuento y esta arma es la que el Gobierno de Canarias ha entregado al señor Cardona, facilitándole la libre apertura comercial en temporada de cruceros.
El cuarto acto está aún por escribirse, ya que todavía parece haber rechazo o a lo mejor no ha habido pronunciamiento por algunas de las partes opositoras, pero, hablando en serio, en mi sincera opinión, no creo que la zona del Puerto de la capital de Gran Canaria esté preparada para satisfacer las necesidades culturales de los turistas de cruceros y menos aún me imagino a un turista comprando souvenirs en el Corte Inglés o en Carrefour; no es la idea de un turista que tengo grabada en la mente.
Por último, no puedo olvidarme del perjuicio que se le plantea a los municipios del Norte y Centro de la isla los cuales se nutren, en gran medida, de un turismo de fin de semana, ofertándoles variedad de productos locales y una gastronomía propia de gran interés para esta clase de viajeros. De salir adelante el proyecto de Cardona, dichos municipios saldrían seriamente perjudicados y por lo tanto, son discriminados por un Gobierno que sólo pretende satisfacer la barriga egoísta de uno a costa de dañar la economía del resto.
VEGUEROS S.M.