domingo, 16 de marzo de 2014

CAMINA O CARDONA.-

CAMINA O CARDONA
Jazmina Suárez
Miembro del Colectivo Voces Transversales
La AEMET había previsto cielos despejados y soleados en la isla, pero mi día iba a ser una sucesión de ilógicas catástrofes salpicadas por la ineptitud y la desvergüenza.
Un recibo contributivo tardío me llevó de cabeza a la oficina del distrito en donde me atendieron tarde, estaban desayunando, y donde me dijeron que tenía que ir al ayuntamiento; una vez en el ayuntamiento no encontraba aparcamiento, todo es zona azul y zona verde por alrededores y alcaravaneras, opté por meterlo en el parking; en donde los precios son más que asequibles para el ciudadano medio que engrosa las listas del paro.
Cuando al fin llegué al ayuntamiento me topé con un chico en la entrada que se dedica a "reducir" a la gente. Es como un hombre embudo, te para en seco y si no tienes hora para ser atendido te "invita" amablemente a abandonar el ayuntamiento. El ayuntamiento, un lugar público levantado con el dinero de todos los canarios y canarias.
No he visto ni oído ninguna campaña en televisión ni radio donde se informe a la ciudadanía de que ahora tienen que pedir cita previa, vía telefónica o por internet o serán expulsados. (Lo cual me parece un insulto para la tercera edad con dificultades para acceder a la red o para pagar la factura telefónica). Han dispuesto a varias personas que se pasean por el ayuntamiento entregando folletos informativos, pero no han pensado en que hasta que estás ahí, no eres consciente de la información y de que, una vez ahí esperas que alguien te atienda, no que te inviten a abandonar las instalaciones.
Un solo número de teléfono, de pago,  que se satura y al que tienes que llamar insistentemente. Cuando logras que te lo cojan, te facilitan un localizador (una serie de números y letras) que tienes que introducir en una máquina que se encuentra dentro del ayuntamiento, a la que puedes acceder una vez has conseguido pasar el “cordón de seguridad" de la entrada.
Allí se amontona la gente, en una sola máquina, donde no puedes sacar tu número para ir a mesa hasta unos diez minutos antes de la cita porque la maquina amablemente te dice "es muy pronto, espere", pero ¿y si llegas tarde? ¿Ha contemplado el señor Cardona que somos personas con variables incluidas en la vida?, ¿acaso se ha percatado el señor Cardona de que con un margen de quince minutos es imposible decidirse entre el azul o el verde de los aparcamientos de la capital?
Han dispuesto a un señor al lado de esa máquina del que se entiende que, aparte de funcionario, su labor también es informar, pero el señor no se levanta de su asiento. Así que entre los ciudadanos tenemos que ayudarnos; entendemos que a una persona de 70 años le cueste meter en una máquina un código cifrado de al menos 6 dígitos.
Bien, una vez has superado todas esas barreras y accedes a una mesa, te encuentras con la cara del despotismo. No generalizo, aunque la realidad es que en la mayoría de ocasiones que he tenido que dirigirme a algún estamento público la atención ha sido la misma.Se supone que el nuevo sistema de organización era para disponer mejor del tiempo y agilizar las esperas, la realidad es que el señor Cardona dispone del dinero público para hacer cosas ilógicas, como disponer de seguridad que arremete contra el ciudadano. ¿Acaso teme algo el Ilustre Señor Cardona, que tiene que expulsar a los ciudadanos del Ayuntamiento?
Su nueva idea vanguardista se desmorona al crear colas ingentes que se amontan en una sola máquina de tickets. Insulta a nuestros ancianos primero deteniéndolos en la entrada y luego mareándolos con códigos y máquinas. Alardea de su buen hacer y sin embargo nadie en su Ayuntamiento empatiza con la inexperiencia del que se acaba de encontrar en tal encrucijada.
Quizá haya que invitar al Señor Cardona a que realice algún trámite en su Ayuntamiento para que vea que sus ideas no son tan buenas como cree. Quizá, señor Cardona, se haya vuelto a equivocar.
VEGUEROS S.M.