lunes, 14 de abril de 2014

LO QUE NOS ENSEÑARON LAS MAESTRAS.-

Por:Yurena Monserrat Cabrera
Miembro del colectivo Voces Transversales

Lo que nos enseñaron las maestras

Las Maestras de la República, un documental digno de toda alabanza y merecedor de los premios recibidos de reconocimiento nacional. Bien hecho, con elegancia, emotivo, humano y pedagógico.
Nos narra sobre todo la necesidad de un cambio en la sociedad y la ilusión con que ese cambio se materializaba poco a poco; del progreso y avance en derechos de la ciudadanía, la participación en la política de colectivos olvidados, la mejora de condiciones sociales, laborales y educativas, entre muchas otras. Todo ello en un contexto de importante crisis económica y conflictos políticos que no terminaron de asumir modificaciones de lo ya establecido y cómodamente sobrellevado hasta la fecha. Conflictos que en numerosas ocasiones obstaculizaron el progreso, culminando dichas interrupciones con una guerra civil, en la que finalmente venció la dictadura.
Las novedades no siempre son bienvenidas y lo nuevo a veces cuesta ser asumido, sobre todo desde los cómodos asientos del poder. Por ello, aquellas maestras nos enseñan a través de este largometraje documental, que a pesar de las represiones que suframos, de las dificultades encontradas, de las amenazas recibidas y de las piedras en el camino que algunas personas pongan para que tropecemos, no podemos rendirnos; siendo nuestro compromiso social para con la democracia, bajo los principios de libertad, igualdad y solidaridad. Seguir con nuestros propósitos porque creemos en ellos.
Han transcurrido ya más de 80 años desde que estos tiempos pasaron, y no salgo de mi asombro al comprobar que aún existen similitudes entre pasado y presente. Parece que no hayamos evolucionado proporcionalmente al tiempo transcurrido, y lo que es peor, que retrocedamos, tanto en políticas sociales como en derechos y en libertades, como ha ocurrido en los últimos tiempos.
Porque las maestras que hoy no están, empezaron a hacer escuchar sus voces y mejorar los derechos de la ciudadanía, no podemos acallar hoy las nuestras. Debiendo luchar por lo que creemos, independientemente al colectivo al que pertenezcamos. Si nos apasiona, debemos perseguir y defender nuestros ideales.
No podemos olvidar lo que nos enseñaron las maestras.
VEGUEROS S.M.