jueves, 14 de agosto de 2014

LEYES ENFRENTADAS.-

Ayoze J. Rodríguez Rodríguez
Miembro del Colectivo Voces Transversales


LEYES ENFRENTADAS

La implantación de las reformas ideológicas de la derecha en los últimos tres años ha supuesto una reducción contínua de derechos y libertades para los españoles y más aún, si hacemos un análisis profundo de los efectos de éstas, para las españolas.  El yugo de la mayoría absoluta parlamentaria que maneja el PP en instituciones como el Congreso y el Senado, se ha dejado notar en las casas, en las empresas, en la calle, en los barrios, en la vida cotidiana de las personas, en los pueblos y ciudades de España donde gobiernan a su antojo.
Atrás queda aquella fuerza de lucha contra el mileurismo, atrás dejamos ese pensamiento de desarrollo y crecimiento económico personal y todas nuestras ideas conciliadoras de la vida familiar y laboral, ahora ese concepto es una quimera, una utopía y lo que queríamos ser  se ha transformado en un sueño complicado de alcanzar.
La reforma germinada en las entrañas filosóficas del Partido Popular para fomentar un “mercado laboral competitivo” y la creación de empleo, es la biblia causante de la perdida de derechos de los trabajadores y trabajadoras de España. Un acelerante de la reducción salarial, del abaratamiento del despido, de la creación de trabajo precario, de la destrucción de la negociación colectiva y de una desregularización de jornadas destinada absolutamente a la satisfacción de las necesidades del empresario o lo que es lo mismo, la empresa por delante de nuestra familia.
La reforma laboral permite que prime la empresa por encima de la familia como ya he dicho, y ante eso, las modificaciones en el Estatuto de los Trabajadores que el PP ha constituido son completamente legales. ¿Pero se puede combatir lo legal con lo legal? ¿Se puede luchar cuando se ha aniquilado maquiavélicamente la negociación colectiva? ¿Puede haber un arma que sirva para luchar contra la desregularización de las jornadas?
Es verdad y cierto que la organización del trabajo corresponde al empresario exclusivamente y por ende, es el único que puede distribuir las jornadas, pero entre sus obligaciones también se cuenta el garantizar la salud de los trabajadores y trabajadoras a su cargo. Entre sus obligaciones cuenta también la obligatoriedad de adaptar el trabajo a la persona y no la persona al trabajo como la reforma laboral permite. Entre sus obligaciones cuenta cumplir a raja tabla la ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y es esta ley la que nos permite visualizar y plantar batalla a la desregularización de la jornada, porque nuestro horario de trabajo forma parte de nuestras condiciones de trabajo y porque nuestras condiciones de trabajo no pueden suponer un riesgo para nuestra salud.
En conclusión, la ley de Prevención de Riesgos Laborales es para mí esa herramienta fundamental contra la Reforma Laboral ideológica del gobierno de Mariano Rajoy que atenta vilmente contra la salud de los trabajadores y trabajadoras, contra la conciliación de la vida laboral y familiar, contra la dignidad de las personas y contra los derechos humanos, contra la igualdad del mercado laboral por la que tantos años hemos luchado, contra la mujer y contra el futuro de nuestros hijos e hijas y en general contra todos, porque hasta que esta reforma sea derogada es nuestra obligación plantarle cara y utilizar todo lo legal para luchar contra lo legal.
VEGUEROS S.M.