viernes, 14 de noviembre de 2014

CREADORES DE INTEGRACIÓN.-

POR: AYOSE RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ
Miembro del Colectivo Voces Transversales


CREADORES DE INTEGRACIÓN
Creo que casi todos coincidimos en que alguna vez hemos creado o imaginado un mundo que entendemos utópico y en el que nos encantaría vivir. También dudo mucho que en alguna ocasión alguien no haya deseado volver a ser aquel niño o niña que fue, lejos de los problemas cotidianos, de las dificultades y con un objetivo claro y sencillo, jugar, ya fuera solo o acompañado de ese amigo o amiga que te hacía sentir feliz. La diferencia de todo esto es que dicho universo que diseñamos o aquél en el que transcurrió nuestra infancia no es el mismo. Para cada uno es muy diverso y distinto, como casi todo en la vida. Lo bueno es que esos sueños, esa burbuja a donde nos teletrasportamos, es un espacio temporal donde nos sentimos en paz y alcanzamos algo así como una armonía renovadora de nuestro estado de ánimo.
Reflexiones aparte, quiero en este artículo exponer una visión sobre un tema concreto: La integración. La diversidad abarca muchos espacios de la ciudadanía. Si juntásemos un grupo de cinco personas distintas, podríamos encontrar pluralidad en sus pensamientos, ideologías, creencias, culturas, procedencias, aspecto físico y psíquico, etc…, horas después veríamos cómo ese grupo comienza a dividirse, pues existen pequeñas similitudes que generan un “campo de atracción” entre esas personas. Al final de nuestra especie de ensayo, determinamos que de ese grupo inicial se han formado dos subgrupos, compuestos por dos personas cada uno y una ha quedado totalmente aislada, o lo que es lo mismo, un proceso de desintegración de una comunidad derivando un factor de exclusión social.
Atajar este problema es un tanto complicado, siempre habrá exclusión social de la misma forma que siempre queda un resquicio de algo. Lo importante es hacer un ejercicio preventivo que sirva para reducir dicho riesgo, fomentando la integración a través de elementos o mejor dicho, actividades que contribuyan a crear espacios de encuentro social entre las personas.
El deporte, utilizado como una actividad reivindicativa sirve para destacar una demanda común en concreto, pero además puede ser ese lugar de encuentro de personas no semejantes. Pruebas deportivas en las que seres humanos indistintamente de su condición física o psíquica puedan competir al mismo tiempo y dentro de un mismo espacio, es una combinación efectiva de integración social. El cine, la música o el teatro son otras formas eficientes de crear nexos de unión ciudadana. La educación, tanto la que proporcionamos los padres como la que se transmite en los colegios debe de ser esa herramienta que nos enseñe a ver más allá de nuestro propio individualismo, fomentando una percepción igualitaria sin hacer distinción sobre la procedencia, creencia o condición de aquella persona que es nuestro compañero o compañera. La tecnología avanza a pasos agigantados y con ella nuestros mayores corren riesgo de ser víctimas por quedar cercadas en años anteriores. Las Universidades Populares o simplemente los cursos de formación, son efectivos en la lucha contra la exclusión social de nuestros mayores. En conclusión, desde abajo hacia arriba o lo que es lo mismo desde los ayuntamientos hasta el gobierno central, la política es el instrumento más efectivo hasta ahora para generar integración y mientras siga siendo así, debemos combatir la exclusión social trabajando con política y desde la política.
VEGUEROS S.M.